martes, 21 de noviembre de 2017

La tos


Ochocientos mg de Ibuprofeno y cuatrocientos mg de Acetaminofén
No lograron aliviar el corazón aplastado por mi  humanidad.
Y el corazón, aferrado a su ritmo se encogía en rediles de costillas;
Ocho años bastaron para conocerte dos veces...  Y no te vi en siete.
En cambio viste todo de mí en dos días que pasamos juntos;
Quizá fuera la cicatriz que se empeñaba en aplastarme día y noche.
O tal vez el beso que te pedí a media noche y que nadie te había pedido...
Qué fácil creer en ese momento que fui incapaz de cuestionármelo.
De tu llegada repentina, partiste dejando un beso frío sin mirar atrás,
Entendí, pues, que desde  mi cajita  es peligroso salir por ahí solo,
con el corazón abierto en pleno invierno...




21/11/2017. 

lunes, 9 de octubre de 2017

Alusión a una muda canción



Esta noche oí el rumor de la niebla cobijando las montañas,
Y bajo el rumor aquel una criatura arrullaba su desesperación.
Decían los viejos borrachos de las cantinas y  los billares conocerlo,
pero quién iba a creerle a alguien que decía que lo cuidaba el diablo.
Las abuelas en casa, las que cosían  a crochet y en máquinas singer,
que se levantaban muy temprano a prepararle chocolate a sus nietos,
ellas decían que no era un borracho, ni un diablo... sino un engendro.
"Un hombre culpable, errante, joven, casi como un fantasma, errante";
El hombre surgió una noche como esta: Fría, oscura, sin luna, silenciosa.
A veces se lo veía caminando en solitario hacia las colinas desoladas,
siempre cuando el tráfico de los caminos y carreteras era mínimo.
Algunas veces solo era confundido con cualquier otro consumidor,
o un borracho de los mismos que decían conocer al diablo...
Casi siempre era solo ese hombre que desaparecía en la tardía noche.
En el día casi no se lo veía; Pues el día era para mezclarse con la gente.
Pero como nadie lo conocía terminaban por olvidar a la criatura.
Pues de día todos eran iguales...  Un estudiante, un chófer, un Ingeniero.
Un zapatero, un pintor, un artista, un vago... Lo que fuera.
En el día todos eran iguales. Un montón de aspirantes despistados.
De vez en cuando encuentro este hombre en los reflejos.






Lukas Guti.
09/10/2017.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Muda canción (El engendro)





Encendimos  velas sobre altares mudos
Y te creí...
Desgastando el cuerpo en cada luna
en plegarias... y frías noches.   
 Me extravié en tu cuerpo.

Hasta aquí no llega el polvo de este mundo.
¿Cómo dudar de este engaño tan sincero?
 Y me fugué de tu cuerpo;
Me enjaulaste en tu fiebre,
y luego huiste  aterrada al ver preso un engendro.
Recorrimos nuestras propias invenciones
en máquinas de vapor.
Desgastando el cuerpo en cada luna
en plegarias... y frías noches.  
Y me topé con  tu engendro
No le creí...
Un hombre encorvado y sin rostro alguno
¿Dónde está el lugar secreto que soñamos juntos?
¡No es aquí!
¡No es aquí!
De vez en cuando encuentro este hombre en el espejo.

 Lukas Guti.
15/08/2017.






sábado, 8 de julio de 2017

Ex roja





Yo sé que se van a acostar juntos a ver nuestras series favoritas,
 Mientras odias mi fantasma abrazándote junto a él;
Él, que te corregía la ortografía para sentirse más inteligente,
cuando yo siempre te escribí impecables historias de los dos,
y dedicándote cada signo de puntuación, a ver si aprendías.
Quizá él tenga suerte haciéndote creer que es más inteligente.
Tú, que juzgaste su coeficiente por colocar bien una tilde...
y Alguna vez gritaste diciéndome que no eras impresionable.
Por desgracia también conocí bastantes mujeres intelectuales,
que se arriesgaban acentuar cada pretensión para conmoverme.

Yo sé que van a recorrer juntos esta pequeña ciudad que odié,
y el odio que no quisiste comprender en mi trauma de la niñez,
treinta años después entendí aquello que me incomodaba...
Y no se fue,  solo logré ser igual de indiferente a los demás,
O al menos actuar para cubrir mis ganas de sinceridad.
De mí no amaste el dolor y la aversión hacia las personas,
en cambio te enamoraste de la indiferencia de los de afuera;
La indiferencia de un veinteañero con ínfulas de mujeriego.
Si supiera cuántas veces rocié tu cuerpo mientras él dormía.

Te fuiste persiguiendo el aire de la noche y las frivolidades
extenuada por la atmósfera de nuestro arrinconado mundo;
De tu sudor exagerado, impregnado en mí y las cobijas,
En los cajones, y bajo la cama con tus miles de zapatos...
Huiste de mi insoportable sobriedad, abrumada por mí,
Por mi real, mi monstruo... mi única e imperturbable máscara;
Yo que prefería estar enjaulado por la fiebre de tu cuerpo,
Y tú, que al final me embriagaste con el tufo de tu aliento.









martes, 4 de julio de 2017

Tratando.




Prometí asumir las sucesiones viciosas con humildad
Y caminar entre lo que tanto traté con tranquilidad;
No funcionó... Ni las velas que encendía en tu nombre.

 Poseo una vela a medio quemar sobre el nochero.
La misma que extinguía después de amarte cada noche,
que dada tu ausencia nunca más recurrí a esta chispa,
esa tenue luz que abrazaba mis fantasías a tu lado;
Ya un cúmulo de parafina derrumbada y vieja...

No sirvió caminar sobrio o ebrio por el barrio de siempre,
O el calor que inventaba cubriendo  mis venas en versos;
Yo fui un refugiado de tu cuerpo,  tus caricias, de  tu pelo.
Hoy un indigente con frío buscando calor entre líneas.
Y a veces... de madrugada afuera de tu ventana.

También desde mi ventana la noche me susurraba,
Y yo creía ilusionado que era tu voz a lo lejos,
 En la puerta llamando, o tal vez me lo inventara;
Pero no estaba dispuesto a dejarte en el frío.
Tal vez esa noche te abrazara...

Lukas Guti.
Lukas Guti. 03/07/2017