sábado, 8 de julio de 2017

Ex roja





Yo sé que se van a acostar juntos a ver nuestras series favoritas,
 Mientras odias mi fantasma abrazándote junto a él;
Él, que te corregía la ortografía para sentirse más inteligente,
cuando yo siempre te escribí impecables historias de los dos,
y dedicándote cada signo de puntuación, a ver si aprendías.
Quizá él tenga suerte haciéndote creer que es más inteligente.
Tú, que juzgaste su coeficiente por colocar bien una tilde...
y Alguna vez gritaste diciéndome que no eras impresionable.
Por desgracia también conocí bastantes mujeres intelectuales,
que se arriesgaban acentuar cada pretensión para conmoverme.

Yo sé que van a recorrer juntos esta pequeña ciudad que odié,
y el odio que no quisiste comprender en mi trauma de la niñez,
treinta años después entendí aquello que me incomodaba...
Y no se fue,  solo logré ser igual de indiferente a los demás,
O al menos actuar para cubrir mis ganas de sinceridad.
De mí no amaste el dolor y la aversión hacia las personas,
en cambio te enamoraste de la indiferencia de los de afuera;
La indiferencia de un veinteañero con ínfulas de mujeriego.
Si supiera cuántas veces rocié tu cuerpo mientras él dormía.

Te fuiste persiguiendo el aire de la noche y las frivolidades
extenuada por la atmósfera de nuestro arrinconado mundo;
De tu sudor exagerado, impregnado en mí y las cobijas,
En los cajones, y bajo la cama con tus miles de zapatos...
Huiste de mi insoportable sobriedad, abrumada por mí,
Por mi real, mi monstruo... mi única e imperturbable máscara;
Yo que prefería estar enjaulado por la fiebre de tu cuerpo,
Y tú, que al final me embriagaste con el tufo de tu aliento.









martes, 4 de julio de 2017

Tratando.




Prometí asumir las sucesiones viciosas con humildad
Y caminar entre lo que tanto traté con tranquilidad;
No funcionó... Ni las velas que encendía en tu nombre.

 Poseo una vela a medio quemar sobre el nochero.
La misma que extinguía después de amarte cada noche,
que dada tu ausencia nunca más recurrí a esta chispa,
esa tenue luz que abrazaba mis fantasías a tu lado;
Ya un cúmulo de parafina derrumbada y vieja...

No sirvió caminar sobrio o ebrio por el barrio de siempre,
O el calor que inventaba cubriendo  mis venas en versos;
Yo fui un refugiado de tu cuerpo,  tus caricias, de  tu pelo.
Hoy un indigente con frío buscando calor entre líneas.
Y a veces... de madrugada afuera de tu ventana.

También desde mi ventana la noche me susurraba,
Y yo creía ilusionado que era tu voz a lo lejos,
 En la puerta llamando, o tal vez me lo inventara;
Pero no estaba dispuesto a dejarte en el frío.
Tal vez esa noche te abrazara...

Lukas Guti.
Lukas Guti. 03/07/2017






martes, 30 de mayo de 2017

El Cristo


El Cristo.

Conoce a este engendro vicioso y de hábitos inútiles
que amedrentado por religiones todo le remuerde,
Tan bueno que ya ni renegar  sobre las trivialidades,
pues al cabo él mismo se crucificaba en un parque...
O en el supermercado, o donde más gente hubo,
Un viejo truco que aglomeraba esperanzas.

Igual que las chicas bonitas que tanta fama tenían,
gordo su ego por el batallón de idiotas que las seguían;
Cual catálogo de perros enlistados en páginas de revista,
bestias de diferentes especies apareándose a la fuerza,
Y un círculo de zorras alrededor de un Cristo de espaldas.
"¡Perdónanos, perdónanos! Ni putas, ni santas"
Diez mamadas a tu esposo, y diez ave  Marías. Amén.

Y los perros, oliendo los culos de diosas embalsamadas,
En semen de toros corpulentos sentados en tronos con ruedas,
Lamieron estos cuerpos embadurnados, sudorosos, exhaustos,
Se comieron hasta la mierda de hembras deificadas
"¡Perdónanos, perdónanos!  Somos bestias."
Trabaja, sé leal y sigue siendo un perro.  Amén.

Lukas Guti. 












                                                                                                                             

lunes, 22 de mayo de 2017

Sed

Dos vidas incompletas vaciándose la una en la otra;
Y no vi tu vaso casi lleno  mientras yo llegara medio seco.
¿Sabes lo insoportable que fue crear armonías honestas?
 Como disparos desgarrando la mente en cada nota.
Como disparos imaginarios durante dos décadas y media...
Ya no es tuyo el olor impregnado en los resquicios.
¿Cómo iba a saber yo de esta desesperada maniobra?
Mientras tu vaso se desbordaba yo apenas conseguí gotas,
Y a veces las lágrimas intentaban llenar lo que faltaba.

No dejaste si quiera un poco de ti en las ruinas... ni el agua. 

viernes, 19 de mayo de 2017

La máquina



Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces,
creyendo oír voces que aclamaran mi desidia en este inacabable Mayo.
Quizá estas voces fueran recuerdos de mis fantasías escritas ha tiempo,
Desgastado mi cuerpo por años bajo la luna que tanto recuerdo,
y los altozanos allá delineando el cielo como pedazos de cartón ennegrecido.
Hoy este paraíso yaciera prohibido por el surgimiento de otra época,
pues soñar era costoso y pocos se atrevían sostener tal descaro...
A veces no eran las voces  ni el terror de estar solo debajo del cielo;
A veces solo era la lluvia... Sin embargo, miraba de vez en cuando afuera,
esperanzado por ver algo o alguien que cambiara mi horrible semblante.
Nunca vi nada diferente a   las puertas que me separaban del mundo.
Allá todo resultaba en inundaciones y abismos infranqueables,
Y nada detenía la inevitable manera en que moldeaba a los países.
Nadie era culpable de semejante indiferencia, ni siquiera la humanidad.
Pero era fácil escucharlos quejarse los unos de los otros sin reparo.

Yo vivía en una especie de máquina de vapor que viajaba entre linderos,
Salir solo era necesario si me alcanzaba algún tipo de responsabilidad;
El resto del tiempo escudriñaba entre hojas viejas en busca de historias,
buscando una quietud imposible disimulada por una lista larga de canciones.
El ruido tapando ruidos externos insoportables, fango sobre fango.
Era un engaño bastante peculiar. Algo que solo entendería alguien en el fango.

Cuando finalmente conseguía dormir era cuando oía más clara esta voz.
Pronunciaba mi nombre sin temor a que nadie más la escuchase;
Interrumpía mi sueño más que la imparable rotación de la tierra.
¿Quién eras? Acto seguido abría mis ojos y observaba entre la persiana.
Nunca vi a nadie esperando en la puerta que me separaba del mundo,
Tampoco había nadie  sentado en mi cama, o en las sillas del cuarto.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces...


Lukas Guti.