lunes, 4 de diciembre de 2017

No me pidas.


No le pidas a este artista estabilidad emocional... De eso que los hombres maduros están hechos no es más que rigidez emocional. Yo necesito recoger mis pedazos a veces, y construir paredes y castillos de ensueño.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Sobre un músico de corazón




No soy músico de profesión. Quizá lo soy de corazón, si es que se puede fungir  tal cosa con el corazón. Sea esto lo más importante a la hora de crear, pues si con el alma y el corazón no se crean pequeñas maravillas y milagros no sé qué otra cosa lo haría. Ni siquiera el virtuosismo tiene tanta responsabilidad en la creación. El virtuosismo, creo yo, es la genialidad para interpretar aquella creación. Pero de interpretar a crear existe una brecha indiscutible, siendo que he visto músicos virtuosísimos en técnica que son incapaces de crear... y compositores no tan virtuosos cuyas creaciones son complementadas por la interpretación de terceros. Sin embargo, existen los músicos que agraciadamente poseen originalidad, disciplina y genialidad.  A unos nos toca comenzar con lo que se nos ha dado, incluso lidiar contra la pereza a la hora de perfeccionar o mejorar la composición propia.
Ahora bien, como "músico de corazón", quiero describir cómo un particular ajeno a la academia y a las disciplinas puede lograr componer algo, aunque fuera inevitable no sentirse abrumado por no saber. Estoy de acuerdo, desde  la oscuridad de mi ignorancia, que estudiar no es la única solución para lograr componer algo. Pues saber de acordes, escalas o armonía no sirve de nada si se carece de imaginación... y la imaginación no sirve de nada si el alma no está comprometida con el poder de creer en ello profundamente.
En mi experiencia con la guitarra, componer significa sentarse horas a solas con uno mismo; sentarse sumido en pensamientos sin concluir e imaginando historias, sin entender sobre armonía, modos o escalas, y averiguar por mero sentimiento cómo una figura funciona con otra; Sin dilucidar por qué las disonancias o las tensiones que ya por corazón u oído empatan como eslabones pero que, no obstante, tocan el alma.   Así se va escribiendo un cuento a través del diapasón, como un camino laberíntico que va y viene de  notas agudas y graves, y viceversa. Al principio es un proceso lento de repetición mientras se memorizan estos descubrimientos.  A veces se llega a encrucijadas que lo obligan a uno a tomar un rumbo diferente entre acordes o arpegios... o ritmos,  meses estancado ya sea por ignorancia o por falta de inspiración. ¿Quién podría decirlo? De hecho, sentarse a componer es similar a sentarse a escribir... La diferencia es que uno no llena una página en blanco sino un espacio en la mente. Al menos en mi caso, que no escribo las canciones en pentagramas sino que las memorizo.
A la hora de componer, tomar la guitarra en las manos y sentarse con la idea de crear algo es como sentarse en medio de un mar infinito y oscuro, alusivo a mi ignorancia. Y a partir de allí un hombre empequeñecido por la inmensidad  ilumina sus propias creaciones cada vez que encuentra el sonido perfecto para cada eslabón. Así, una vez finalizado el barco con el que navega solo por este mar siniestro (la armonía), comienza lo que yo diría es el bordeado de tal armonía: La letra. Así es, pienso que un compositor no debería afanarse por escribir letras de canciones, sino más bien por construir ese barco de armonías que van a cargar con las letras. Pues una vez construidas, las letras pueden navegar libremente por otros mares...
Ya en este punto, para alguien tan indisciplinado como yo, es cuando llegan estos músicos estudiosos y disciplinados que se montan contigo en el barco... y surge la magia en toda esa oscuridad.

Lukas Guti.
27/11/2017.


martes, 21 de noviembre de 2017

La tos


Ochocientos mg de Ibuprofeno y cuatrocientos mg de Acetaminofén
No lograron aliviar el corazón aplastado por mi  humanidad.
Y el corazón, aferrado a su ritmo se encogía en rediles de costillas;
Ocho años bastaron para conocerte dos veces...  Y no te vi en siete.
En cambio viste todo de mí en dos días que pasamos juntos;
Quizá fuera la cicatriz que se empeñaba en aplastarme día y noche.
O tal vez el beso que te pedí a media noche y que nadie te había pedido...
Qué fácil creer en ese momento que fui incapaz de cuestionármelo.
De tu llegada repentina, partiste dejando un beso frío sin mirar atrás,
Entendí, pues, que desde  mi cajita  es peligroso salir por ahí solo,
con el corazón abierto en pleno invierno...




21/11/2017. 

lunes, 9 de octubre de 2017

Alusión a una muda canción



Esta noche oí el rumor de la niebla cobijando las montañas,
Y bajo el rumor aquel una criatura arrullaba su desesperación.
Decían los viejos borrachos de las cantinas y  los billares conocerlo,
pero quién iba a creerle a alguien que decía que lo cuidaba el diablo.
Las abuelas en casa, las que cosían  a crochet y en máquinas singer,
que se levantaban muy temprano a prepararle chocolate a sus nietos,
ellas decían que no era un borracho, ni un diablo... sino un engendro.
"Un hombre culpable, errante, joven, casi como un fantasma, errante";
El hombre surgió una noche como esta: Fría, oscura, sin luna, silenciosa.
A veces se lo veía caminando en solitario hacia las colinas desoladas,
siempre cuando el tráfico de los caminos y carreteras era mínimo.
Algunas veces solo era confundido con cualquier otro consumidor,
o un borracho de los mismos que decían conocer al diablo...
Casi siempre era solo ese hombre que desaparecía en la tardía noche.
En el día casi no se lo veía; Pues el día era para mezclarse con la gente.
Pero como nadie lo conocía terminaban por olvidar a la criatura.
Pues de día todos eran iguales...  Un estudiante, un chófer, un Ingeniero.
Un zapatero, un pintor, un artista, un vago... Lo que fuera.
En el día todos eran iguales. Un montón de aspirantes despistados.
De vez en cuando encuentro este hombre en los reflejos.






Lukas Guti.
09/10/2017.


lunes, 4 de septiembre de 2017

"Espejos" (El engendro)





Encendimos  velas sobre altares mudos
Y te creí...
Desgastando el cuerpo en cada luna
en plegarias... y frías noches.   
 Me extravié en tu cuerpo.

Hasta aquí no llega el polvo de este mundo.
¿Cómo dudar de este engaño tan sincero?
 Y me fugué de tu cuerpo;
Me enjaulaste en tu fiebre,
y luego huiste  aterrada al ver preso un engendro.
Recorrimos nuestras propias invenciones
en máquinas de vapor.
Desgastando el cuerpo en cada luna
en plegarias... y frías noches.  
Y me topé con  tu engendro
No le creí...
Un hombre encorvado y sin rostro alguno
¿Dónde está el lugar secreto que soñamos juntos?
¡No es aquí!
¡No es aquí!
De vez en cuando encuentro este hombre en el espejo.

 Lukas Guti.
15/08/2017.






sábado, 8 de julio de 2017

Ex roja





Yo sé que se van a acostar juntos a ver nuestras series favoritas,
 Mientras odias mi fantasma abrazándote junto a él;
Él, que te corregía la ortografía para sentirse más inteligente,
cuando yo siempre te escribí impecables historias de los dos,
y dedicándote cada signo de puntuación, a ver si aprendías.
Quizá él tenga suerte haciéndote creer que es más inteligente.
Tú, que juzgaste su coeficiente por colocar bien una tilde...
y Alguna vez gritaste diciéndome que no eras impresionable.
Por desgracia también conocí bastantes mujeres intelectuales,
que se arriesgaban acentuar cada pretensión para conmoverme.

Yo sé que van a recorrer juntos esta pequeña ciudad que odié,
y el odio que no quisiste comprender en mi trauma de la niñez,
treinta años después entendí aquello que me incomodaba...
Y no se fue,  solo logré ser igual de indiferente a los demás,
O al menos actuar para cubrir mis ganas de sinceridad.
De mí no amaste el dolor y la aversión hacia las personas,
en cambio te enamoraste de la indiferencia de los de afuera;
La indiferencia de un veinteañero con ínfulas de mujeriego.
Si supiera cuántas veces rocié tu cuerpo mientras él dormía.

Te fuiste persiguiendo el aire de la noche y las frivolidades
extenuada por la atmósfera de nuestro arrinconado mundo;
De tu sudor exagerado, impregnado en mí y las cobijas,
En los cajones, y bajo la cama con tus miles de zapatos...
Huiste de mi insoportable sobriedad, abrumada por mí,
Por mi real, mi monstruo... mi única e imperturbable máscara;
Yo que prefería estar enjaulado por la fiebre de tu cuerpo,
Y tú, que al final me embriagaste con el tufo de tu aliento.









martes, 4 de julio de 2017

Tratando.




Prometí asumir las sucesiones viciosas con humildad
Y caminar entre lo que tanto traté con tranquilidad;
No funcionó... Ni las velas que encendía en tu nombre.

 Poseo una vela a medio quemar sobre el nochero.
La misma que extinguía después de amarte cada noche,
que dada tu ausencia nunca más recurrí a esta chispa,
esa tenue luz que abrazaba mis fantasías a tu lado;
Ya un cúmulo de parafina derrumbada y vieja...

No sirvió caminar sobrio o ebrio por el barrio de siempre,
O el calor que inventaba cubriendo  mis venas en versos;
Yo fui un refugiado de tu cuerpo,  tus caricias, de  tu pelo.
Hoy un indigente con frío buscando calor entre líneas.
Y a veces... de madrugada afuera de tu ventana.

También desde mi ventana la noche me susurraba,
Y yo creía ilusionado que era tu voz a lo lejos,
 En la puerta llamando, o tal vez me lo inventara;
Pero no estaba dispuesto a dejarte en el frío.
Tal vez esa noche te abrazara...

Lukas Guti.
Lukas Guti. 03/07/2017






martes, 30 de mayo de 2017

El Cristo


El Cristo.

Conoce a este engendro vicioso y de hábitos inútiles
que amedrentado por religiones todo le remuerde,
Tan bueno que ya ni renegar  sobre las trivialidades,
pues al cabo él mismo se crucificaba en un parque...
O en el supermercado, o donde más gente hubo,
Un viejo truco que aglomeraba esperanzas.

Igual que las chicas bonitas que tanta fama tenían,
gordo su ego por el batallón de idiotas que las seguían;
Cual catálogo de perros enlistados en páginas de revista,
bestias de diferentes especies apareándose a la fuerza,
Y un círculo de zorras alrededor de un Cristo de espaldas.
"¡Perdónanos, perdónanos! Ni putas, ni santas"
Diez mamadas a tu esposo, y diez ave  Marías. Amén.

Y los perros, oliendo los culos de diosas embalsamadas,
En semen de toros corpulentos sentados en tronos con ruedas,
Lamieron estos cuerpos embadurnados, sudorosos, exhaustos,
Se comieron hasta la mierda de hembras deificadas
"¡Perdónanos, perdónanos!  Somos bestias."
Trabaja, sé leal y sigue siendo un perro.  Amén.

Lukas Guti. 












                                                                                                                             

lunes, 22 de mayo de 2017

Sed

Dos vidas incompletas vaciándose la una en la otra;
Y no vi tu vaso casi lleno  mientras yo llegara medio seco.
¿Sabes lo insoportable que fue crear armonías honestas?
 Como disparos desgarrando la mente en cada nota.
Como disparos imaginarios durante dos décadas y media...
Ya no es tuyo el olor impregnado en los resquicios.
¿Cómo iba a saber yo de esta desesperada maniobra?
Mientras tu vaso se desbordaba yo apenas conseguí gotas,
Y a veces las lágrimas intentaban llenar lo que faltaba.

No dejaste si quiera un poco de ti en las ruinas... ni el agua. 

viernes, 19 de mayo de 2017

La máquina



Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces,
creyendo oír voces que aclamaran mi desidia en este inacabable Mayo.
Quizá estas voces fueran recuerdos de mis fantasías escritas ha tiempo,
Desgastado mi cuerpo por años bajo la luna que tanto recuerdo,
y los altozanos allá delineando el cielo como pedazos de cartón ennegrecido.
Hoy este paraíso yaciera prohibido por el surgimiento de otra época,
pues soñar era costoso y pocos se atrevían sostener tal descaro...
A veces no eran las voces  ni el terror de estar solo debajo del cielo;
A veces solo era la lluvia... Sin embargo, miraba de vez en cuando afuera,
esperanzado por ver algo o alguien que cambiara mi horrible semblante.
Nunca vi nada diferente a   las puertas que me separaban del mundo.
Allá todo resultaba en inundaciones y abismos infranqueables,
Y nada detenía la inevitable manera en que moldeaba a los países.
Nadie era culpable de semejante indiferencia, ni siquiera la humanidad.
Pero era fácil escucharlos quejarse los unos de los otros sin reparo.

Yo vivía en una especie de máquina de vapor que viajaba entre linderos,
Salir solo era necesario si me alcanzaba algún tipo de responsabilidad;
El resto del tiempo escudriñaba entre hojas viejas en busca de historias,
buscando una quietud imposible disimulada por una lista larga de canciones.
El ruido tapando ruidos externos insoportables, fango sobre fango.
Era un engaño bastante peculiar. Algo que solo entendería alguien en el fango.

Cuando finalmente conseguía dormir era cuando oía más clara esta voz.
Pronunciaba mi nombre sin temor a que nadie más la escuchase;
Interrumpía mi sueño más que la imparable rotación de la tierra.
¿Quién eras? Acto seguido abría mis ojos y observaba entre la persiana.
Nunca vi a nadie esperando en la puerta que me separaba del mundo,
Tampoco había nadie  sentado en mi cama, o en las sillas del cuarto.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces.
Dejé mi puerta y mi ventana abierta  todas las noches desde entonces...


Lukas Guti.







viernes, 12 de mayo de 2017

El baile


Este mundo es una carrera absurda de apareamientos.
Los bares repletos de interminables escenas obscenas,
Embriagados por el egoísmo, el baile y las pretensiones;
Ingenuamente algunos fueron en busca de compañía,
Sabe lo demente que eras al creer compartir tu vida,
entre semejante farsa de obra y muchedumbre.


Lukas Guti.
12/05/2017.

miércoles, 10 de mayo de 2017

A blanco y negro.

Descubrí un personaje en un pequeño rincón del mundo.
Según él, llevaba tiempo recorriendo esa región de laderas,
pues le reconfortaba la lejanía y el horizonte montañoso.
Aunque tuvo ambiciones de viajar a lugares concurridos,
al final nunca lo cautivó conocer las grandes ciudades,
insistiendo  que temía abandonarse a sí mismo
por temor a toparse con otros iguales o peores que él.
"Hasta aquí no llega lo polvoriento del mundo", decía.
Guardaba consigo una fotografía en blanco y negro,
pero evitaba verla por los recuerdos que aguardaba.
Por la fotografía comprendí que tal vez había escapado
de una de esas ciudades llenas de tráfico y multitudes.
No era un hombre marginado después de todo,
sino un hombre que huía de historias entre el cemento.
"Es mi última fotografía, la tiraré cuando sea el momento".
¿Y tú, cuál de mis fotografías conservas contigo?
La tiraré cuando sea el momento...







Lukas Guti.

10/05/2017.  

domingo, 7 de mayo de 2017

Mis velas.




Una vez  vi fantasmas en las librerías,
En los centros comerciales mirando vitrinas,
Y en los puestos de comidas rápidas.

También con el señor de los mangos biches,
¡Mucho limón, por favor!
En tiendas de ropa de segunda vistiendo chaquetas;
Fantasmas con el mismo rostro redondo,
El mismo cabello, la misma nariz, la misma sonrisa.
La misma pequeña nariz.

También en la catedral...
Y en  las otras Iglesias donde oraste por mí,
prendiéndole velas a mi falta fe;

Los vi en los puesticos de venta plateados,
entre la multitud a la que tanto odié;
en mi música, en mis letras, en mis disco duro,
En los puestos de bisutería, de bolsos, de guantes.

 Tu perro  me siguió hasta la última parada,
 Se quedó esperando sentado hasta irme.
Él también vio ese fantasma... bajo la lluvia.

 Huí de aquella ciudad y del fantasma;
A cien kilómetros por hora. El olor a lluvia,
El fantasma a lo lejos, en las nubes...
Regresé empapado de otros recuerdos
Temiendo ahogarme en esta enorme cama.


Lukas Guti. 7/05/2017
eriados.blogspot.com














Huellas

Hay un pico que se levanta sobre la niebla,
allá se ve a lo lejos, sobre altozanos y lluvia.
Fue hecho por las ambiciones del hombre;
Hoy es cumbre de religión y muchedumbre.
Qué diera yo para no evitar tal humildad...

La ciudad se mece sobre barrancos,
 esta niebla esconde años de memorias
tras recodos inesperados y rostros familiares.
Las calles tienen nuestras huellas juntas,
y la lluvia inclemente aún no las borra.


Lukas Guti. 7/05/2017

jueves, 27 de abril de 2017

InVicio

Sentimiento inútil, sobrevalorado, obsoleto,
obsesivo, fútil, improductivo, nauseabundo.
Gástrico, estorboso, inesperado, intermitente,
maleducado, desesperado, malintencionado.
Degenerativo, de amor anoréxico, desgastante...
Gusano persistente, estomacal, punzante;
Devorador de alma, de ego, de calor ¡De huesos!
Tembloroso, ni siquiera doloroso; Rajante,
Sobre todo en el pecho, en el alma, en la oscuridad
¡Bajo la almohada y las cobijas! Bajo la ducha...
Hasta en los sueños; En las cortinas, en la ropa,
sin olor, inherente al vacío, a la realidad,
A tu ausencia, a tu ausencia, a tu ausencia.
Buscapleitos, rabioso, inhumano ¡Inútil!
La vida una canción en solitario, en ebriedad;
De la impotencia, de sofoco, de sentarse solo,
Devastador, intranquilo... la lucha, el insomnio.
Sabe tú cuál sentimiento, Quizá este mismo.
 Sentimiento inútil, sobrevalorado, obsoleto,
obsesivo, fútil, improductivo, nauseabundo.
Gástrico, estorboso, inesperado, intermitente,
maleducado, desesperado, malintencionado.
Degenerativo, de amor anoréxico, desgastante...
Gusano persistente, estomacal, punzante;
Devorador de alma, de ego, de calor ¡De huesos!
Tembloroso, ni siquiera doloroso; Rajante,
Sobre todo en el pecho, en el alma, en la oscuridad
¡Bajo la almohada y las cobijas! Bajo la ducha...
Hasta en los sueños; En las cortinas, en la ropa,
sin olor, inherente al vacío, a la realidad,
¡A tu ausencia, a tu ausencia, a tu ausencia!
Buscapleitos, rabioso, inhumano ¡Inútil!
La vida una canción en solitario, en ebriedad;
De la impotencia, de sofoco, de sentarse solo,
Devastador, intranquilo... la lucha, el insomnio.


Lukas Guti

27/04/2017.  http://eriados.blogspot.com.co/

lunes, 24 de abril de 2017

El cuento de un hombre.



Caminé largas horas a través de caminos olvidados,
oscurecidos por las luces apagadas y empotradas,
sobre postes levantados como tumbas en la noche.
De pronto antiguas épocas se dibujaron a cada paso,
sobre todo por el olor a mierda de las vacas;
Algunas yacieron muertas, amarradas a las cercas,
y a los palos que separaban las calles del ensueño.

Sucedieron varios años hasta llegar a esta senda,
descubrí, pues, pese a importantes cambios
Que en esencia todo era igual, hasta yo.
Entonces caminé más, observando el cielo negro,
y caminé más, hasta temer encontrarme a otro,
quizá otra persona que también cruzara en mi época,
quizá otro meditabundo y perdido como yo.

Cuando regresé, descubrí un hombre desolado,
Enclavado sobre un escritorio inundado de luz.
Su rostro cubierto por sus aladares,
su espalda encorvada por días en vela,
y un montón de hojas humedecidas y manchadas,
acaso por sus lágrimas.

Este hombre me fue indiferente al cabo,
desapareció bajo el estruendo de la perenne lluvia,
mientras yo dormía cubriéndome con almohadas.
¿Quién era? Algún desgraciado... ¿Era un sombra?
Allá lo vi caminar indiferente cobijado por niebla,
Zafio aquel y habitante de cuentos sin contar.

Yo seguía en aquel cuarto tenuemente iluminado.
A lo lejos  cantaba una voz tersa;
No fuera un ángel pero me acompañó siempre
Y yo conocía todas sus canciones,
Pues las cantaba solo cuando nadie más lo oía.

¡Abrí mis ojos frente a una pantalla llena de líneas!
Mis manos iluminadas por la tenue luz azul,
Las líneas dibujaron al son de la música un vacío,
Y este hombre, su rostro cubierto por sus aladares,
su espalda encorvada por días en vela,
y un montón de hojas humedecidas y manchadas,
acaso por sus lágrimas,
abandonado a merced del mundo.






Lukas Guti.
24/04/2017.